"No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo. " (Oscar Wilde)



miércoles, 5 de septiembre de 2007

Deshaciendo las maletas

Se han acabado las vacaciones y se impone la vuelta a la normalidad.

¿Normalidad?...

Julio no fue un mes “normal”, agosto tampoco ha sido el mes esperado, las sorpresas se han ido sucediendo y me han ido llevando lejos de donde había previsto llegar. Acepto los hechos tal como vienen sin resistencia, pensando, como siempre, que lo que nos sucede tiene alguna razón.

A finales de julio me di cuenta de la necesidad de contemplar todo lo que sucede con la debida perspectiva, ahora soy capaz de mirar esos sucesos desde la lejanía y ya no me parecen tan importantes como entonces. He conseguido ubicarlos en el lugar que les corresponde: unos sucesos más de mi vida que puedo ver de una manera mucho más objetiva por el tiempo transcurrido. Ya no me angustio por ellos.

Durante el mes de agosto he vivido momentos importantes para mí pero, sobre todo, he estado inmersa en una realidad que sólo me toca de refilón, no es mi propia realidad. Llega el momento del análisis y todavía no dispongo de la necesaria perspectiva, aunque por ahora ya he sacado alguna conclusión, eso significa que algo he aprendido de todo ello. Ha sido un mes de vivencias dramáticas que no eran mías en el sentido estricto de la palabra y, aunque he participado de ellas, no forman parte de mi realidad cotidiana, he sido una espectadora interactiva y la única importancia que tienen, dentro del contexto en el que se enmarca mi vida, es la del aprendizaje que me hayan podido proporcionar.

Mi ausencia de Internet me ha permitido recopilar una serie de escritos que seguramente iré colocando aquí poco a poco; septiembre ha empezado con mucho trabajo, será un mes durante el cual no dispondré de demasiado tiempo libre y no creo que me sea posible escribir. Aprovecharé, pues, los ratos libres, para ir colocando todas esas “fotografías” en palabras que tengo recopiladas en el fondo de mi maleta, una vez las tenga clasificadas porque la mayoría son todavía un batí burrillo de sensaciones.



5 comentarios:

Nuria dijo...

Encantada estoy de volver a leer de nuevo una nueva entrada tuya, y aunque la vuelta a la normalidad después de estos días de vacaciones implica a todos el volver a poner las cosas en su lugar, no solamente los objetos materiales, que al final tarde o temprano vuelven a estar en su sitio, sino en poner nuestro cuerpo y nuestra mente en su lugar, que es mucho más difícil de llevar a la práctica que la simple tarea de deshacer las maletas y todo lo demás que ello conlleva, robándonos a todos mucha parte de nuestro tiempo, que nos quita de hacer otras cosas que mas nos gusta hacer. Pero como no todo en esta vida es hacer lo que nos guste, primeramente hemos de cumplir con nuestras obligaciones, y lo demás seguro que viene después.

Por lo que, cuando dispongas de tiempo, y sobre todo sin agobiarte, espero que nos sigas poniendo esos textos que tú muy bien sabes hacer y que todos disfrutamos leyendo, llegándonos a transmitir tus sensaciones, sentimientos y vivencias.

Y aunque ya te he saludado esta tarde, desde aquí vuelvo a reiterarte la bienvenida, deseando hayas disfrutado de tus vacaciones de la mejor manera que hayas podido hacerlo, y si en algún momento no han salido como tú esperabas, deseo sí hayas encontrado en ti misma la paz, el relax y la tranquilidad poniendo en orden tus pensamientos, que a veces es más importante que vivir o sentir otras sensaciones.

Te mando un beso con aroma de brisa de mar que he traído de mis vacaciones y que aún tengo guardado en el baúl de los recuerdos.

Prijuabe dijo...

Para que empieces con buen pie la normalidad, te envio un camión de rosas blancas.
Mis mejores deseos para tí en esta nueva andadura despues de este periodo de vivencias dramáticas que te han tocado pasar. Lo importante es que lo tomes, como bien dices, como un aprendizaje más en esta escuela que es la vida (aqui siempre seremos tiernos infantes en edad escolar, jajaja).
Como soy un poco cotilla, esperare para ver lo que tienes guardado en esa maleta que has traído y que se que iras deshaciendo poco a poco enseñandonos esos modelitos que has diseñado y que seguro se convertiran en un gran desfile de palabras que ya quisieran l@s grandes modist@s conseguir en sus pasarelas.

Muacksss.

lemoinestar dijo...

Nuria,
en eso estamos, volviéndolo a colocar todo en su lugar, lo que se ve y lo que no se ve. Es tiempo también de buenos propósitos: perder esos quilos de más que se han cogido en las vacaciones, volverse a plantear por enésima vez cómo dejar de fumar, pensar en apuntarse a un gimnasio... esas cosas que luego con la rutina se vuelven a olvidar hasta que llegan las navidades, y más concretamente el año nuevo, y volvemos de nuevo a recordarlas...

Sin prisa pero sin pausa iré dejando retazos de mí misma por aquí, me alegrará que sigas leyéndolos y que me dejes tus comentarios.

Bien hallada, Nuria, seguimos en contacto. Mis besos llevan hoy el aroma cálido de La Mancha que se ha quedado enganchado entre los huecos de mi equipaje.

Berni,
nunca pensé al empezar las vacaciones que iba a vivir las situaciones con las que me encontré, todavía estoy confusa intentando extraer las conclusiones de todo ello... No sé si el desfile de modelos que me dices saldrá demasiado vistoso... tiempo al tiempo.

Va de retorno el camión, cargado de besos para ti.

Nuria dijo...

¡Sí Ana! siguiendo los consejos de Bernione y los tuyos, eso es lo que yo también voy a empezar a hacer (aunque no sé cuándo y si al final seré capaz de cumplir), una lista con buenos propósitos, aunque lo intentaré.

Y decirte por último, que por muy ocupada que esté nada me impedirá seguir entrando todos los días en tu personalísimo blog para leer las novedades que nos vayas poniendo, que imagino serán muchas y muy variadas.

Recogo el aroma cálido que me envías enganchado en tu equipaje con maleta y todo incluido para ir aproximándome a tus vivencias por la Mancha para cuando nos narres las mismas en tus textos ya esté aromatizada.

lemoinestar dijo...

Nuria,
cumplirlos, cumplirlos es muy difícil... pero al preparar la lista de buenos propositos ya hacemos algo para que algún día puedan realizarse. Mejor no agobiarse pues...