"No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo. " (Oscar Wilde)



viernes, 6 de julio de 2007

Pequeñas cosas, cosas pequeñas







Hoy he acabado mi primer gif, algo que, en principio, no tiene ninguna importancia. Pero resulta que para mí sí que es algo importante. Hacía tiempo que quería hacer uno y nunca me había encontrado con el estado de ánimo suficiente para meterle mano al programa que permite realizarlos, me parecía que iba a ser algo complicadísimo… como me pasa muchas veces, no ha sido así.

Y todo eso me ha dado que pensar…

Por un lado, en el miedo que nos paraliza en muchas ocasiones. Ese miedo absurdo que nos impide llevar a cabo lo que queremos porque nos parece que va a ser imposible que podamos conseguirlo. De repente, un día, nos atrevemos a intentarlo y vemos que somos capaces de realizar lo que nos habíamos propuesto y que deberíamos haberlo intentado antes porque no era para tanto.

Por otro lado, en que cada cosa tiene su momento. Por más vueltas que les demos a las cosas, hasta que no llega “ese momento”, no podemos llevarlas a cabo. La cadena de sucesos previos nos lleva a ese punto en que todo resulta fácil porque ya hemos adquirido los conocimientos necesarios para ello.

Y, para terminar, en la importancia de las cosas pequeñas. La felicidad son esas pequeñas cosas, sin importancia aparente, pero que marcan una diferencia en nuestro vivir cotidiano. Ahora ha sido este pequeño gif, dentro de un rato será otra pequeña “victoria”, y así se van cargando las pilas para seguir y seguir.

Anoche hablaba con violeta04, la destinataria de este gif que es mi regalo de bodas virtual, y me decía que a ella y a su cibernovio les hacía mucha ilusión esta ceremonia online porque representaba el poder llevar a cabo, aunque sólo fuera virtualmente, lo que desearían poder realizar offline. Esa ilusión fue el motor que me llevo a meterme en harina sin tener demasiada idea de lo que iba a conseguir. Para celebrar este pequeño triunfo he querido dejarlo aquí. La música que le acompaña es la “canción” de violeta04 y Sidharta60, a los que yo, ahora, conozco como Ana y Manuel.

Ojala pronto podáis convertir vuestro sueño en realidad, pero ya sabéis… deberéis esperar a que llegue su “momento”… ¡¡¡Sed muy felices!!!




(Joooo, pues resulta que por aquí no se pueden poner gifs animados... caxissss!!!!!)



miércoles, 4 de julio de 2007

Medio siglo de canciones




A lo largo de la vida he ido coleccionando muchas canciones, tal vez demasiadas, la música evoca vivencias y los recuerdos se despiertan. Cuando empecé a preparar este listado de canciones pensé que no pasarían de 10 o 20, ahora me doy cuenta que llevo más de 200 y, como aquel que dice, ni siquiera he empezado… Ésta es mi historia a través de la música que he ido escuchando en cada momento de mi vida, no sigo un orden cronológico, he ido escogiendo las canciones a medida que las iba recordando o que las iba encontrando y cada canción evoca algún momento de esa vida que es la mía, pasado y presente se entremezclan, pues.

Personas, vivencias y circunstancias han ido pasando por mi recuerdo mientras escogía las canciones que iba colocando en la lista. Sonrisas y lágrimas, ilusiones y decepciones, de todo un poco… Hacer la recopilación ha sido un ejercicio de memoria muy agradable porque incluso los malos recuerdos se han ido transformando a través de la música.

Es curiosa la relación que mantengo con la música, me gusta casi toda y no tengo unos gustos definidos en el sentido de que me gustan casi todos los géneros, aunque lo que no soporto son esas canciones machaconas que no tienen ningún tipo de discurso musical y que son sólo algunos sonidos repetidos. Sin embargo, hay momentos en mi vida en que no puedo escuchar las canciones de siempre, esas que tienen una letra que entremezclada con la música me hace sentir y, de alguna manera, me enamora. Son momentos en lo que el vacío interior es excesivamente grande, las carencias son demasiado profundas y la esperanza parece haberse escondido en algún lugar inaccesible imposible de encontrar, entonces la música sólo despierta la tristeza, las lágrimas salen sin permiso y prefiero llenar ese desierto interno con otros sonidos que no las convoquen, es el momento de escuchar música chill out o música clásica.

Hoy he empezado a cargar canciones en el blog, será un largo trabajo ir colocándolas, no sé si podré colgarlas todas o si acabaré en algún momento de recordar más, una me lleva a otra y las fotografías asociadas se van sucediendo sin cesar, he revuelto los rincones de la casa buscando vinilos, cassettes y cds, algunos hacía años que no los escuchaba, a medida que vaya avanzando se irán viendo los resultados… Como que todavía no sé cómo incluir algunas cosas aquí, dejo de momento la URL donde estoy poniendo las canciones:

http://lemoinestar.imeem.com/

lunes, 2 de julio de 2007

Tempus fugit (con permiso)


Pasado, presente y futuro no existen, para Einstein el tiempo no es más que una ilusión muy persistente de nuestra mente. Otros físicos y filósofos dicen también que el universo es estático y, por lo tanto, el tiempo y el movimiento son sólo ilusiones. Así pues, desde esta perspectiva, no podemos asegurar que el tiempo pase. Pero bueno… por más que digan ellos, no nos podemos abstraer a la melancolía que representa ver ese “imaginado” pasado ni a la angustia que se nos plantea ante ese “inexistente” e incierto futuro.

Ni tampoco podemos dejar de aceptar que el paso del tiempo es subjetivo y cada uno lo vive de distinta manera. Para el que espera, por ejemplo, el tiempo se hace infinito y en cambio, cuando vivimos intensamente, el tiempo pasa volando. En este punto quiero dejar constancia de una creencia personal: en el recuerdo, en cambio, el tiempo es inversamente proporcional a la rapidez con la que lo vivimos; así, pues, los momentos de nuestra vida en que hemos vivido intensamente y el tiempo se ha pasado sin sentir, nos dejan una huella en el recuerdo mucho más importante que esos otros momentos en los que estamos pasando una mala racha y, más que vivir, vegetamos, y que, prácticamente, se quedan borrados en la memoria.

El estadio de la vida por el que se atraviesa también influye en la manera en que sentimos el paso del tiempo. No es lo mismo en la adolescencia, cuando deseamos que pase rápidamente para llegar a convertirnos en esos adultos que deseamos ser, que en la madurez (ese estado “quasi” perfecto en el que se supone que estamos algunos), en la que nos tomamos mucho más tiempo para tomar determinadas decisiones porque somos más conscientes de las consecuencias que tienen algunas de ellas. Por eso, tal vez, puede parecer que a medida que pasan los años podemos necesitar más tiempo para llevar a cabo lo que nos proponemos y que el tiempo se nos hace mucho más corto y nos da para menos.

En los tiempos que nos ha tocado vivir, en los que todo discurre con tanta celeridad, se hace más patente, si cabe, esa falta de tiempo porque en nuestro día a día nos exigimos llevar a cabo demasiadas actividades y vamos, la mayor parte del tiempo, sufriendo la tiranía de la agenda y el reloj.

De un tiempo a esta parte, por mis circunstancias personales, me he planteado poner un freno a ese paso tan acelerado del tiempo viviendo con un poco más de tranquiliada, y, por ahora, parece que lo voy consiguiendo. Hoy por hoy, intento darle la importancia que tiene, y acercándome a la manera de pensar de esos físicos y filósofos que decía al principio, he empezado a prescindir del pasado, que ya no existe y que sólo es humo, ni a agobiarme por ese futuro incierto, para vivir, única y exclusivamente, el momento presente (que ése, por más que digan, para mí sí existe).

CARPE DIEM.




miércoles, 27 de junio de 2007

A buenas horas mangas verdes

Así voy por la vida en incontables ocasiones, haciéndolo todo a destiempo y mal, reaccionando cuando ya no hay remedio.

Es todo tan vertiginoso en estos tiempos que vivimos que tenemos que estar siempre a la que salta para decir y/o hacer en el momento oportuno lo más conveniente.

Quiero consolarme pensando que la consecuencia de tanta rápidez es la fugacidad de todo lo que nos acontece, que es imposible que algo que discurre tan apresuradamente pueda ser transcendente; sin embargo, no consigo quitarme ese malestar de ver que casi nunca se me enciende la bombillita cuando lo deseo sino tiempo después, cuando ya no hay tiempo para decir, hacer o rectificar lo que se ha dicho o se ha hecho.

Algunas veces consigo sentirme mejor pensando que todo ocurre cuando tiene que suceder, que por más que me preocupe, es en vano, puesto que como dice el proverbio: “Si el problema tiene solución, preocuparse no vale de nada y si el problema no tiene solución no vale de nada preocuparse”.

Hoy estoy cansada, el pasado fin de semana fue agotador (mucha juerga, muchas vivencias, muchas emociones, mucho alcohol y... poco descanso...). Estos días el trabajo se ha disparado y mi estado físico y anímico no es el mejor. Tal vez esto sea la causa de tantas dudas y contradicciones. Como hago siempre en estos casos, moveré la cabeza a lo Scarlett O’Hara mientras digo: “mañana será otra día”.

martes, 19 de junio de 2007

Ensayo musical

A ver qué pasa...



Siiiiiiiii

Bieeeennnnnnnn!!!!!!!!!

Gracias, Alvargonzalo, al final lo he conseguido, jejejeje

lunes, 18 de junio de 2007

Silencio, por favor


Hace días que duraba la intriga, todo el mundo andaba preocupado por saber que pasaría, se hacían vaticinios, conjeturas, análisis, a muchos parecía que les iba la vida en ello… y hoy, por fin, ya tenemos los resultados definitivos: el Madrid ha ganado la liga.

Anoche, durante unas horas el país se paró y todos, incluso los que pasamos del tema futbolero, estábamos pendientes de los resultados. Aunque no quisiéramos, era imposible abstraerse de tan magno acontecimiento: los petardos, gritos, cláxones y demás manifestaciones de alegría, o pena (nunca se sabe porque suenan parecidos), nos hacían saber que algo demasiado importante estaba ocurriendo como para mantenerse al margen de los sucesos. Por lo que se ve, este año la cosa ha estado muy emocionante y no ha sido hasta los últimos segundos del partido que se ha conocido con certeza quien era el ganador, hacía 23 años que no se daba un final de liga con tanta intriga.

A mí me pillo en casa de unos amigos, en un pueblo del Maresme, después de un día de playa y paella, tranquilamente apalancada sobre el sofá, con una copa de cava en la mano y escuchando buena música mientras conversábamos sobre mil y un temas. Poco a poco se hacía más difícil poder hablar porque lo sonidos que llegaban del exterior lo hacían imposible, alguien empezó a celebrar la victoria del Madrid acelerando una moto sin silenciador hasta alcanzar un índice de contaminación acústica insoportable (pobre moto) y decidimos salir al balcón para ver que estaba sucediendo.

Delante de la casa de mis amigos y haciendo esquina hay un bar de los que tienen pantalla de televisión panorámica; el bar en cuestión, en fecha tan señalada, estaba abarrotado y en el exterior, frente a uno de los ventanales, se apiñaba un grupo numeroso de hombres de color, estaban en silencio mirando con interés lo que sucedía en la pantalla del interior del local, un silencio que resultaba sorprendente comparado con el bullicio que les rodeaba.

Desde hace muchos años en la zona del Maresme viven muchos inmigrantes subsaharianos que se dedican a las tareas agrícolas. En los años 80, la escasez de mano de obra en este sector (con la aparición del plan de Empleo Rural en Andalucía y Extremadura que daba derecho al subsidio de desempleo por trabajar dos meses al año, las famosas peonadas, los andaluces y extremeños dejaron de venir a trabajar a Catalunya) dio lugar a la entrada masiva de trabajadores extranjeros, que llegaban a la península para dirigirse a trabajar a Francia o al norte de Europa y que encontraban trabajo por el camino y se quedaban. Los trabajadores africanos venían en situación irregular pero muchos han ido cambiando su estatus a medida que el gobierno ha ido realizando acciones encaminadas a la legalización de los colectivos de trabajadores no comunitarios, aunque la agricultura es utilizada actualmente como primera actividad cuando todavía no se ha conseguido llevar a cabo la regularización de su situación; los suelos, ya de por sí bajos en este sector, se rebajan todavía más aprovechado la ilegalidad de los inmigrantes.

Los inmigrantes subsaharianos conviven tranquilamente con el resto de inmigrantes de otras etnias y procedencias, aunque no se mezclan con los “blancos” porque sus escasos ingresos no les permiten acceder ni a las viviendas ni a los lugares de ocio de los habitantes autóctonos, generalmente viven en pisos de alquiler compartidos entre varios y se reúnen en locales regentados por personas de su misma procedencia, creando así una especie de ghettos.

El grupo de hombres delante del ventanal, mirando desde fuera en silencio el desarrollo de la última jornada liguera, me llevaron a pensar en todas estás cosas en silencio…

sábado, 16 de junio de 2007

En ocasiones los pollos enseñan a las gallinas


Esta mañana estaba tranquilamente sentada en mi despacho repasando unos documentos de la semana cuando de repente se ha abierto la puerta y ha aparecido un personaje de comic en el umbral, llevaba el cabello recogido en una especie de moño-coleta del que se escapaban dos mechones puntiagudos como dos rayos por el lado derecho de la frente, una camiseta azul marino con dibujos orientales en vivos colores y un pantalón pirata-bombacho (imposible de clasificar con certeza) también azul marino y, por supuesto, como siempre que se pasea por la casa, iba descalza. Venía con los ojos brillantes y en su rostro se reflejaba una hermosa sonrisa que se ha convertido de repente en un bostezo que más bien parecía el hipoaullido-huracanado de Pepe Pótamo ante el que no he podido reprimir una sonara carcajada y que me ha costado recibir un inevitable collejón… Este personaje es mi hija…

…Y me han entrado ganas de escribir sobre ella y sobre la relación tan especial que mantenemos. Resulta que además de ser adolescente (enfermedad que se cura con el tiempo), me ha salido friki y mangaka (cosas que no sé si tienen cura) y se pasea por el mundo con un look visual, sus correctores dentales y un comic manga siempre bajo el brazo o entre las manos. Exige alimentarse casi exclusivamente de comida oriental, así es que he tenido que aprender a preparar sushi, fideos ramen y woks de verduras, que engulle, por descontado, con palillos y salsa de soja.

A lo largo de lo que a mí me parece su corta vida (ella empieza a decir que se hace vieja y yo, por supuesto, soy una abuela) me he planteado en numerosas ocasiones si he sido una buena madre y si es feliz… Muchas veces pienso que no he sido para nada una madre convencional y ella me lo ha transmitido en múltiples oportunidades; “no te pareces a las madres de mis amigas”, me dice, y, ojalá no me equivoque, percibo un puntito de orgullo en el tono de su voz que me satisface.

Como hija de padres divorciados ha crecido en unas condiciones un poco especiales. Hoy en día no llama la atención eso, son demasiados los hijos de padres separados que pululan por el mundo, pero imagino que todos los padres que estamos en esa situación nos sentimos un poco culpables de no haberles sabido dar ese tópico de “la familia feliz y contenta” (nombre de un plato chino, por cierto)… Repasando las circunstancias anteriores y posteriores a la ruptura de la pareja, pienso que, a pesar del trato exquisito que siempre mantuvimos mi ex–pariente y yo, ella siempre había percibido que las cosas no eran como parecían y que había un mar de fondo que no se le escapaba. Así es que cuando se produjo la ruptura no creo que le generará un sufrimiento traumatizante; si me baso en sus resultados escolares, pienso que fue, incluso, al contrario, porque inmediatamente después se produjo una mejora evidente en los mismos. Por supuesto que, en múltiples ocasiones, intentó llevar a cabo maniobras encaminadas al acercamiento entre su padre y yo, maniobras que acabaron el día en que me senté a charlar con ella y le dije que era imposible que ese hecho se produjera porque ninguno de los dos estábamos por la labor.

Porque si hay algo que tengo con mi hija con conversaciones interesantes, no tantas como yo desearía, al contrario… se producen siempre cuando ella está predispuesta a tenerlas, que es en contadas ocasiones, pero cuando se dan es como si habláramos un idioma comprensible para las dos que nos aproxima. Esta mañana ha sido una de las veces, en unos minutos me ha dado cuenta de sus preocupaciones estudiantiles y de la angustia de los malos resultados (previsibles porque todavía no los conocemos con certeza) que, como consecuencia de diversas circunstancias, se han producido este año.

Por otro lado, tengo que reconocer, que me duele en demasía que sea tan arisca, en ocasiones algo semejante a un cardo borriquero, y que no me deje aproximarme físicamente a ella, encuentro a faltar los achuchones y arrumacos que compartíamos cuando era pequeña y que hace tiempo que no se dan, y menos en presencia de terceros, si alguna vez se me ocurre alargar la mano para darle una pequeña caricia me salta con el inevitable “ay, mamá, déjame en paz”… que me deja rota el alma. Otras veces, en cambio, es ella la que viene a mí y me reclama que le coja de la mano o la estruje, sin exceso, eso sí, entre mis brazos… eso me compensa de todo lo demás.

Conclusión: no estoy de acuerdo con eso del cría cuervos… en mi caso ha sido la experiencia más enriquecedora de mi vida y han sido muchas las ocasiones en las que he aprendido de y con ella. Me viene a la mente aquella frase que me dice muchas veces mi madre… “en ocasiones los pollos enseñan a las gallinas”…

Como música para acompañar había pensado poner una de las muchas canciones japonesas que escucha mi tierno retoño… pero después de darle un par de vueltas, he decidido hacer una doble entrega y colocar, además, la canción de cuna que tantas veces le canté.
P.D. Joer, joer, joer... la página de internet que utilizaba para colocar la música en el blog ha desaparecido del mapa... Je suis désolé... ¿habrá alguien que me puede dar un "coup de main"?