"No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo. " (Oscar Wilde)



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domingo, 19 de septiembre de 2010

Una despedida

Acabo de abrir el ordenador en este domingo que anuncia ya otoño y lo primero que he visto ha sido una noticia que me ha impactado, que me ha dejado noqueada. Conocí a José Antonio en mi época de estudiante y asistí a su primer concierto en los sótanos de una iglesia de Barcelona, no recuerdo cuál, cuando todavía no podía cantar en público. Siempre le he admirado, para mí ha representado la imagen de lo que ha de ser una buena persona...

Las primeras palabras que se me han ocurrido al leer la noticia han sido las de la letra de una de sus canciones, basada, a la vez, en un poema de su hermano Miguel:

Puesto que el joven azul
de la montaña ha muerto
es preciso partir,
antes de ser golosamente asesinados
en los crepúsculos de la gran ciudad,
antes que las muchedumbres
tristes de los metros
invadan el templo del sol
definitivamente seducidas
por las noches de los trenes...

Es preciso marchar, desnudos
y ásperos, inigualables.
Y al partir preguntar por nosotros,
indagar por nosotros,
auscultar por nosotros,
por nosotros mismos recordar
si tal vez existió
y que una dulce soledad
nos responda en grave despedida.

Puesto que el joven azul
de la montaña ha muerto
es preciso partir.





Y lo que no ha conseguido la voluntad en todo este tiempo, lo ha conseguido esta impactante noticia, por otro lado esperada ya que hacía tiempo que la enfermedad caminaba de su mano, y he decidido partir de los quehaceres que me distraen habitualmente y venir aquí a dejar estas pobres palabras como un pequeño homenaje póstumo.

Descansa en paz, José Antonio Labordeta.Subias.



domingo, 13 de septiembre de 2009

Gente como tú...




GENTE

Hay gente que con solo decir una palabra
Enciende la ilusión y los rosales;
Que con solo sonreír entre los ojos
Nos invita a viajar por otras zonas,
Nos hace recorrer toda la magia.

Hay gente que con solo dar la mano
Rompe la soledad, pone la mesa,
Sirve el puchero, coloca las guirnaldas,
Que con solo empuñar una guitarra
Hace una sinfonía de entrecasa.

Hay gente que con solo abrir la boca
Llega a todos los límites del alma,
Alimenta una flor, inventa sueños,
Hace cantar el vino en las tinajas
Y se queda después, como si nada.

Y uno se va de novio con la vida
Desterrando una muerte solitaria
Pues sabe que a la vuelta de la esquina
Hay gente que es así, tan necesaria.

Autor: Hamlet Lima Quintana

viernes, 5 de junio de 2009

Wish you were here



Pensando en ti, cómo ahora pienso...


OJALÁ ESTUVIERAS AQUÍ - Pink Floyd

Así que crees que sabes distinguir
el cielo del infierno
el cielo azul del dolor
¿Sabes distinguir un campo verde
de un frío raíl de acero?
¿Una sonrisa de un velo?
¿Crees que puedes dintinguir?
¿Consiguieron hacerte cambiar
tus héroes por fantasmas?
¿Cenizas ardientes por árboles?
¿Aire caliente por una brisa fresca?
¿Frío confort por un cambio?
¿Cambiaste
un papel principal en un guerra
por un papel protagonista en una jaula?

Ojalá, ojalá que estuvieras aquí.
Sólo éramos dos almas perdidas
que nadan en una pecera
año tras año
corriendo siempre sobre
el mismo viejo camino
¿Qué hemos encontrado?
Los mismos miedos de siempre.
Ojalá estuvieras aquí.

miércoles, 30 de julio de 2008

Para ellas, mis amigas

(Clica para oír la canción)

Y me rodean
amigas altas, bajas, guapas y feas
resistentes pero desarmadas, buenas y malas
y algún que otro día sólo cansadas.

A toda prueba
viejas como la esfinge y nuevas, nuevas
les gusta ser tan altas como la luna; pero también
volverse pequeñitas como aceitunas.

Que transforman lo eterno en cotidiano
que conviven sin miedo con la muerte
que luchan cuerpo a cuerpo con la suerte hasta lograr
que coma dulcemente de sus manos.

Y me rodean
amigas ay, ay, amigas
dulce esperanza de la sed
amantes siemprevivas
dorado manantial de espigas
y me rodean
amigas ay, ay, amigas
diosas de agua y de la miel
valientes fugitivas del edén.

Lloras sin rabia
envejecen haciéndose más sabias
saben coger la vida por los cuernos, pero también
correr para no verse en el infierno.

Con su ternura
funden el corazón de la amargura
y como todos, quieren que las quieran más, que bien saben
tener la soledad de compañera.

Que transforman lo eterno en cotidiano
que conviven sin miedo con la muerte
que luchan cuerpo a cuerpo con la suerte hasta lograr
que coma dulcemente de sus manos.

Y me rodean
amigas ay, ay, amigas
dulce esperanza de la sed
amantes siemprevivas
dorado manantial de espigas
y me rodean
amigas ay, ay, amigas
diosas del agua y de la miel
valientes fugitivas del edén.

Amigas ay, ay, amigas.

sábado, 19 de julio de 2008

Tienes permiso para mentirme, pero...

Si me mientes, miénteme bien...



MIÉNTEME BIEN - Concha Buika

Si tú me mientes susurrando a fuego lento
justo aquí bien pegadito a mi boca,
no sabré si golpearte con mis pechos
o si dejarme arrastrar noche abajo de nuevo
hacia otra madrugada bohemia.

Reconozco que me enloquecen tus carnes,
reconoce que te enamoran las mías.
Así que si me mientes
que sea dentro de mi boca,
te regalo el resto de mis días

Y es que hay mentiras que sientan tan bien
que parecen verdades ocultas
con secretos que endulzan la hiel
de las noches más tremendas
y más oscuras.

Así es que si me mientes, miénteme bien,
porque hoy quiero engañarme de nuevo.
Ya no reino en esas noches orgullosas
en las que acabo amaneciendo
triste y sola.

Y es que hay mentiras que sientan tan bien
que parecen verdades ocultas
con secretos que endulzan la hiel
de las noches más tremendas
y más oscuras.

Así es que si me mientes, miénteme bien,
porque hoy quiero engañarme de nuevo.
Ya no reino en esas noches orgullosas
en las que acabo amaneciendo
triste y sola.

viernes, 25 de enero de 2008

Dejadme la esperanza



Hay días en los que por más que quiera no puedo reír, en los que la soledad se hace mucho más opresiva y el hastío parece que no deja lugar a la esperanza. En estos momentos la sonrisa, esa sonrisa que llevo siempre como bandera, se vuelve del revés, como azotada por vientos tempestuosos, y una lluvia de lágrimas moja mi rostro.

Y no hay razón para ese desconsuelo, nada es diferente de lo que era ayer o anteayer… si acaso, que los demonios que se pasean por mi mente se han despertado sin saber cómo ni porqué, que una mano invisible ha abierto sin querer la caja de Pandora donde estaban encerrados y se pasean libremente entre las circunvalaciones de mi cerebro sin dejar que las ideas positivas que normalmente me acompañan sirvan de exorcismo contra ellos.

En estos momentos, ni siquiera garabatear hormigas en un folio en blanco sirve de terapia… sólo deseo encerrarme a cal y canto en mi habitación, esconder la cabeza debajo de la almohada y dejar que el odio se amortigüe detrás de la ventana, a la espera de que llegue el tranvía que va al Barrio de la Alegría.

No me deis consuelo, no me digáis nada, pero… por favor… ¡¡¡dejadme la esperanza!!!

Pintada, no vacía:
pintada está mi casa
del color de las grandes
pasiones y desgracias.

Regresará del llanto
adonde fue llevada
con su desierta mesa
con su ruidosa cama.

Florecerán los besos
sobre las almohadas.
Y en torno de los cuerpos
elevará la sábana
su intensa enredadera
nocturna, perfumada.

El odio se amortigua
detrás de la ventana.
Será la garra suave.

Dejadme la esperanza.

(Miguel Hernández)

lunes, 21 de enero de 2008

I don't like Monday





Esta mañana he encontrado en el buzón de correo esta canción; alguien, que no sabe (pero sospecha) que no me gustan los lunes, ha querido desearme un buen día enviándomela. Todo un detalle por su parte, porque, a pesar de la historia que encierra la letra, es una de esas canciones que te llena de energía para empezar la semana con ánimos.

La canción, que tiene ya unos cuantos añitos, fue compuesta por Bob Geldof tras un suceso trágico protagonizado por la jovencita Brenda Spencer un lunes por la mañana de enero de 1979. Ese día, la adolescente en cuestión se asomó a la ventana de su casa de San Diego, California, desde la que se veía el colegio al que asistía habitualmente, cogió un rifle que le habían regalado hacia poco (vaya cosas de regalar a una adolescente…) y se lió a tiros contra todo bicho viviente que se puso en su camino, llevándose por delante al director de colegio y a otro adulto y dejando heridos a varios de sus compañeros. Cuando se le preguntó porqué lo había hecho, la muchachita contestó que había sido porque no le gustaban los lunes…

Por otro lado, ayer por la mañana, mientras hacía un alto en mi paseo mañanero, sentada en un banco de la ciudad, y leía el dominical del periódico, me llamo la atención un artículo sobre la ira (ese “sutil veneno que se oculta como tímida damisela en el interior de nuestro corazón”) y, al leer la historia que acabo de explicar lo he recordado automáticamente y no he podido dejar de pensar que para que una jovencita de 16 años se líe a tiros como lo hizo Brenda “I don´t like Monday” Spencer tiene que haber una dosis enorme de ira dentro de su corazón, una cantidad tan grande como para dejar de ser una “tímida damisela” y convertirse en un monstruo exterminador.

De manera racional he decidido hace tiempo desterrar la ira, y la violencia que lleva asociada, de mi vida; estoy de acuerdo con el artículo mencionado en que podemos alimentarla para que crezca, o bien, ir eliminándola poco a poco, pero… no siempre se consigue y muchas veces, cuando menos la necesito, me despisto y la ira vuelve a manifestarse, contra mí misma y/o contra los demás, y pienso que la línea que separa su presencia es demasiado tenue, casi imperceptible. Es más, muchos lunes por la mañana, siento que tengo instintos asesinos… ¡qué nadie me regale un rifle, por favor!


domingo, 16 de diciembre de 2007

24 horas haciendo el amor

(Clicad em la imagen para oír la canción)
A veces nos olvidamos de las muchas maneras como se puede hacer el amor a lo largo del día, hoy he querido recordar algunas de ellas. Debe ser que estamos en unas fechas en que me pongo más “blandengue” y tengo más presentes estas cosas…

* Hacer el amor es… estar toda una tarde delante de un café hablando sobre cualquier tema… política, religión, música… exponiendo mil ideas sin tregua y haciendo que nuestra mente se expanda.
* Hacer el amor es… cocinar con cariño desde el plato más humilde al más sofisticado porque es para él.
* Hacer el amor es… escuchar juntos esa canción que desconocíamos o leer ese fragmento de libro que estamos leyendo y que hoy nos han emocionado.
* Hacer el amor es… pasear cogidos de la mano.
* Hacer el amor es… buscar información de los lugares que visitaremos juntos en ese viaje que estamos planeando.
* Hacer el amor es… enviar un sms en clave para decir que le quiero o que me acuerdo de él.
* Hacer el amor es… que en una reunión social multitudinaria se acerque a mi oído y me diga una burrada de esas que me pone colorada hasta la puntita de las orejas y que hace que el “xixi me haga pixicola”.
* Hacer el amor es… sustituir el “gracias” por un beso y el “lo siento” por un “te quiero”.
* Hacer el amor es… volver a ser niños y organizar una batalla de almohadas o de cosquillas.
* Hacer el amor es… dejarle un corazón pintado con lápiz de labios en el espejo del cuarto de baño.
* Hacer el amor es… aprovechar que estoy en el super para comprar esa golosina que sé que le encanta.
* Hacer el amor es… bailar juntos bajo la lluvia.
* Hacer el amor es… ver un concierto o una película cogidos de la mano.
* Hacer el amor es… compartir un problema personal o laboral y buscar juntos la posible solución.
* Hacer el amor es… comprar esa pieza de lencería que le va a volver loco.
* Hacer el amor es… una leve caricia en la mejilla.
* Hacer el amor es… no poder resistirse al impulso de darnos un “beso-beso” en medio de la calle y que al final un grupo de adolescentes nos ovacionen.
* Hacer el amor es… en medio de una discusión intentar ponerse en el lugar del otro y ver qué es lo que puede estar pensando o que es lo que le ha podido dañar.
* Hacer el amor es… planchar con esmero sus camisas o doblar sus gayumbos.
* Hacer el amor es… colocar mi mano sobre la suya cuando está conduciendo.
* Hacer el amor es… mirar su foto cada vez que abro la cartera.
* Hacer el amor es… aprovechar cinco minutos que tengo libres entre reunión y reunión para poner un sms con la frase “¿te puedo llamar ahora?”
* Hacer el amor es… dormirnos abrazados después de un día agotador.
* Hacer el amor es… darle un beso con la mirada.
* Hacer el amor es… prepararle un café por la mañana.
* Hacer el amor es… interesarme por lo que le gusta e intentar aprenderlo para tener algo más que compartir.
* Hacer el amor es… contemplar juntos y en silencio una puesta de sol
* Hacer el amor es… respetar los espacios particulares de cada uno.
* Hacer el amor es… recordar y celebrar el tiempo que llevamos juntos.
* Hacer el amor es… que me preste su chaqueta cuando hace frío
* Hacer el amor es… guiñarse un ojo sin que nadie se dé cuenta.
* Hacer el amor es… acariciarle el cabello cuando está dormido a mi lado
* Hacer el amor es… escribir su nombre en la ventanilla del coche cuando se ha llenado de vaho
* Hacer el amor es… que no se queje cuando en la cama le pongo los pies helados y me los caliente con los suyos.
* Hacer el amor es… darle un gran abrazo cuando está desanimado.
* Hacer el amor es… desnudarse en público con sólo la mirada.
* Hacer el amor es… darle una colleja cariñosa y una sonrisa cuando suelta un comentario picante.
* Hacer el amor es… que me llame para decirme que todavía conserva mi aroma con él aunque haga rato que no estamos juntos,
* Hacer el amor es… compartir el paraguas cuando llueve.
* Hacer el amor es… abrir una botella de cava y brindar por el simple hecho de estar juntos.
* Hacer el amor es… escribir esto pensando en ti ;-).

Y… por supuesto… hacer el amor es… convertir cada encuentro en algo especial inventando caricias nuevas que nos lleven a ser uno solo y a rozar el cielo con la punta de los dedos…

Estas son algunas de las fórmulas que conozco de hacer el amor, pero estoy convencida que tod@s tenéis las vuestras favoritas… Se admiten sugerencias ;-)

lunes, 5 de noviembre de 2007

Intentando comprender - Incomprendid@s.com II



A raíz de la entrada de ayer, Haciendo por la vida, han surgido nuevos pensamientos que son los que hoy quisiera compartir… Porque después de darle una vuelta más al tema, lo que creo es que tod@s andamos igual.

Ellos no nos comprenden a nosotras y nosotras no les comprendemos a ellos… Y así andamos, haciéndonos daño mutuamente porque lo único real de todo esto es que nos necesitamos l@s un@s a l@s otr@s.

Y es que en el fondo, yo creo que no somos tan diferentes en nuestra esencia, lo que nos diferencia son las hormonas y, sobre todo, la educación. Tod@s (*) tenemos un corazoncito vulnerable que intentamos proteger, aún a costa de hacer daño, a nosotros mismos y a los que nos rodean. Tod@s (*) seguimos creyendo en el amor aunque no queremos comprometernos por miedo a perder nuestra individualidad. Tod@s (*) deseamos la felicidad aunque la busquemos por caminos equivocados.

Y no creo que sea el egoísmo, aunque pueda parecerlo, lo que nos lleva a defendernos con uñas y dientes y a levantar esas, parece que insalvables, barreras de incomprensión. La causa es, bajo mi punto de vista, fundamentalmente, el miedo. Miedo a sufrir, miedo a que nos hieran, miedo a ser vulnerables, miedo a ponernos en evidencia, miedo a crear vínculos que nos hagan dependientes de la otra persona, miedo a las pérdidas, miedo… mucho, mucho miedo… demasiado miedo...
Y miedo, sobre todo, al amor.

¿La solución?… ojalá la supiera…

Pero, tal vez, la solución pase por ser más sinceros, más honestos, más dialogantes y, sobre todo, más intrépidos. Tal vez tod@s deberíamos plantearnos que si fuésemos un poco más arriesgados y nos atreviéramos a lanzarnos a vivir ese sentimiento dándonos a conocer por medio del diálogo y la sinceridad con el otro y la honestidad con nosotros mismos, los resultados podrían ser que se nos comprendiera y al mismo tiempo pudiéramos comprender. Efectivamente, el enorme riesgo es el de perder… pero ya lo decía la canción… “es mejor querer y después perder que nunca haber querido” y, como decía la frase más célebre de la película “Esplendor en la hierba”: “aunque ya nada pueda devolver el esplendor a la hierba, la gloria a las flores, no hay porque afligirse, porque siempre la belleza perdura en el recuerdo” (que por cierto, acabo de descubrir que es de Walt Whitman).

Así es que, cuando se presente la ocasión, quiero salir corriendo al encuentro del amor, no quiero correr para alejarme de él. (Ainssss... qué bien que me sé la teoría...)




(*) Cuando digo tod@s me refiero, evidentemente, a la mayoría, creo que nunca se debe generalizar…


Something Stupid - MUSICA.COM

sábado, 20 de octubre de 2007

El tren de la vida

Ya sabéis que no me gusta dejar textos que no sean míos, tampoco me gusta reenviar correos de ésos que corren por la red, pero hay una presentación que siempre ha tenido un significado especial para mí y hoy quiero compartirla con tod@s vosotr@s, seguramente ya la conoceréis porque es muy antigua, a pesar de ello, aquí queda.

Porque la vida está llena de idas y venidas.

Porque nunca sabemos quién se va a ir o quien va a llegar.

Porque el tiempo que compartimos es diferente en cada caso.

MI BIENVENIDA PARA L@S QUE LLEGUEN Y MIS MEJORES DESEOS PARA L@S QUE SE VAYAN.

Y PARA L@S QUE PERMANEZCAN… QUÉ NUESTRO CAMINO EN COMÚN SEA LARGO, LLENO DE AVENTURAS Y DE CONOCIMIENTO…




*************
SI ARRIBEU
(Clica en el título para oír la canción si no funciona el reproductor)

Si arribeu en la vida
més lluny d'on jo pugui arribar,
moriré molt gelós
del que m'hàgiu avançat,
que no em sabré resignar
a no ser el millor vianant,
l'atleta més fornit
i el més frondós amant.

I no em vulgueu consolar,
només digueu-me, si de cas,
tot allò que hàgiu vist
i jo no podré mirar:
la fondària dels rius
que els meus peus no mullaran,
la fragància del cos que no podré estimar,
la immensitat d'un cel
en el qual mai no he volat,
les espurnes d'un foc
que no m'hauran cremat,
les barques que a la mar
no podré amarinar.

No em doneu consol,
no em sabré consolar.

I perquè sé que vosaltres
anireu més lluny que jo,
estic gelós i content,
molt gelós i content
de la sort que heu tingut,
de la sort que tindreu,
que tanmateix sé que mai
no he estat fornit atleta,
ni tan sols digne amant,
només un vianant.

SI LLEGÁIS

Si llegáis en la vida
más lejos de donde yo puedo llegar.
Sabed que moriré celoso
de cada paso que me hayáis avanzado.
Que no me sabré resignar
a no ser el mejor caminante,
el atleta más fornido
y el más frondoso amante.

Y no me deis consuelo
sólo decidme si acaso;
Todo aquello que habéis visto
y yo no podré mirar,
lo más hondo de los ríos
que mis pies no mojarán,
la fragancia del cuerpo
que no podré amar,
la inmensidad de un cielo
en el que nunca podré volar
las chispas de un fuego
que no me habrán quemado,
las barcas que en la mar
no podré tripular.

No me deis consuelo
que no sabré consolar.

Y porque sé que vosotros
iréis más lejos que yo,
estoy celoso y contento,
muy celoso y contento
de la suerte que habéis tenido
de la suerte que tendréis.
Sin embargo sé que nunca
no he sido fornido atleta
ni tan solo digno amante
sólo un caminante.

Letra y música: Lluís Llach (1974)

lunes, 15 de octubre de 2007

Una buena borrachera


El otro día pille una borrachera, no es que bebiera más de la cuenta, no, lo que hice fue emborracharme a conciencia, como no recuerdo haberlo hecho nunca en mi vida. No estaba de marcha, bebí en medio de una conversación demasiado trascendental que me estaba haciendo mucho daño. Pedí un güisqui, luego otro y, más tarde, un tercero.

Para mí, que no bebo nunca más que agua, café descafeinado, zumo de naranja o alguna cerveza sin alcohol, la cantidad consumida era excesiva. Eso no significa que ocasionalmente no me tome una copa de vino o de cava para acompañar una buena comida, o un mojito o un Jack Danniels con muchísimo hielo cuando salgo de fiesta con mis amigos, pero enseguida me siento achispada y dejo de beber, entre otras cosas, porque mi miedo al ridículo es tan acusado que sentirme con la lengua estropajosa o el paso vacilante me hacen sentir mal. Sin embargo no tuve malestar físico ni mental. El alcohol me desató la lengua, y aunque me la dejo como un trapo, pude expresar todo lo que llevaba dentro. Hasta entonces había intentado en diferentes ocasiones manifestar mis pensamientos con palabras más suaves, pero no había sido capaz de hacerme entender.

Hacía días, pues, que necesitaba volcar todo lo que pensaba, corría el riesgo de que los pensamientos se enquistaran y empezaran a pudrirse generando rabia y odio. Afortunadamente, el alcohol me ayudó a vomitarlos y a limpiarme el alma, mientras las lágrimas iban lavándolo todo para dejarlo de nuevo en condiciones. Hace años decidí desterrar el odio de mi interior.

Dije palabras muy fuertes, pero dije, también, verdades como puños, de ésas que sólo dicen los borrachos o los niños. Seguramente la mayoría de mis palabras no fueron bien interpretadas, aunque mis argumentos eran, a pesar de las circunstancias, bastante coherentes, no en balde, eran el fruto de muchas horas de observación y meditación reposada. La persona a la que iban dirigidos todos esos comentarios es alcohólica rehabilitada que está empezando a caer de nuevo en la dependencia. Creo que eso fue, precisamente, lo que me impulsó a beber sin control, era la única manera que se me ocurría de hacerle ver lo que estaba haciendo sin darse cuenta. En el fondo, ése era uno de los motivos de la conversación, no soportaba ver como esa persona, a la que quiero con todo mi corazón, empezaba a destruirse por no ser capaz de enfrentarse de manera directa con sus problemas, alguno de los cuales compartimos, y que sabe, además, que tiene mis manos a su alcance y mi alma a su lado para ayudarle en la búsqueda de soluciones.

Cuando dimos por terminada la conversación y llegue a casa me bebí casi un litro de zumo de naranja, no sé si fue eso o que la conversación me había hecho quemar todo el alcohol que me he había metido entre pecho y espalda, que a la mañana siguiente me levanté sin rastro de resaca. Fue, como dijo Juan Echanove hace muchos años en una serie de televisión, un pedete lúcido.

Sé, que tarde o temprano, esa persona entrará por aquí a ver lo que se dice, posiblemente esta entrada le haga enfadar todavía más de lo que está. Tal vez no comprenda que detrás de todas estas palabras, al igual que detrás de todas las que llevo pronunciadas durante muchos días se esconden muchos sentimientos.

Porque sé que lo vas a leer te quiero añadir algo nuevo que no te he dicho todavía, si, como dices, lo que quieres es que alguien te entienda, empieza, primero, por explicarte; no te guardes lo que piensas ni lo que sientes dentro de ti, nadie puede leer tus pensamientos, las personas que te rodeamos somos sólo seres humanos, con nuestras virtudes y nuestros defectos, pero sin poderes mágicos para poder entenderte si tú no te comunicas. Deja de mirarte el ombligo, no pienses que eres la persona más desgraciada del mundo ni que tus problemas son mayores que los del resto de la gente y piensa que no hay sólo soledad a tu alrededor, tienes, por lo menos, a alguien a tu lado: yo.

Cuando te parezca estoy preparada para tomar un zumo de naranja contigo y hablar con serenidad.

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Esto es lo más parecido que he podido encontrar, de momento, a lo que quería poner; en cuanto pueda, colocaré lo que realmente corresponde.
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