"No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo. " (Oscar Wilde)



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domingo, 13 de julio de 2008

La parte contratante de la segunda parte


MÁngeles nos dejó en los comentarios de la anterior entrada dos preguntas relacionadas:

  • ¿Cómo eliminar o inculcar... la absoluta realidad de "que el matrimonio es un contrato"?
  • ¿Qué es mejor... que una relación sea un "contrato" o no?


Dos preguntas que a bote pronto dieron lugar a una nueva por mi parte:

  • ¿No son todas las relaciones humanas un pacto, un contrato, un acuerdo, un compromiso…?

Como es habitual, no voy a tratar de sentar cátedra con ninguna de las reflexiones que a partir de ahora exponga en este escrito. Se trata, simplemente, de dejar constancia de cuál es mi manera personal de ver las cosas.

Para empezar, está claro que lo primero que debo hacer es defender mi tesis. Siempre que establecemos una relación o conexión con otra persona estamos estableciendo un pacto entre nosotros, generalmente tácito, basado en las normas de educación y respeto en primer lugar. Somos seres socializados y como tales nos comportamos, y la socialización no es sino la interiorización de una serie de normas que nos permiten interactuar socialmente, la mayoría de las cuales las tenemos tan interiorizadas por la educación recibida y el contexto cultural en el que nos movemos que no somos conscientes de estarlas utilizando. Sino fuera por estas normas, la convivencia entre los seres humanos sería prácticamente imposible porque nuestro egocentrismo nos haría enfrentarnos constantemente con nuestros congéneres.

Cualquier trato interpersonal es, por tanto, un acuerdo y eso se hace más evidente cuando la relación establecida es mucho más estrecha. No es lo mismo el pacto que se lleva a cabo cuando voy a comprar una barra de pan que el que establezco con mi hija cuando negocio mediante el diálogo sobre las ventajas que le va a reportar hacer algo que considero bueno para ella (algo que en épocas anteriores no se daba ya que el padre ordenaba y los hijos obedecían y el único argumento era el “porque lo digo yo”). Llegamos a acuerdos en el terreno profesional y en el familiar, con los amigos y, por supuesto, con nuestras parejas, y estos pactos o acuerdos son de diferente naturaleza y pueden estar relacionados con elementos materiales o con circunstancias emocionales y sentimentales.

El matrimonio, pues, ha sido, es y será un contrato más de los muchos que podemos establecer a lo largo de nuestra vida de relación y, actualmente, cuando anda tan revuelto el río de las relaciones entre hombres y mujeres, los términos del mismo deberán ser negociados cuidadosamente, más allá del régimen económico al que se acojan los futuros esposos (aquello de los bienes gananciales o la separación de bienes). No hemos de olvidar que el matrimonio, en su origen, fue un acuerdo de origen económico y que no ha sido hasta muy avanzada la historia cuando los aspectos románticos y el amor como sentimiento han primado sobre la relación puramente económica. Durante siglos, por motivos económicos y religiosos, muchos matrimonios se han pactado sin la intervención de los miembros de la pareja y la creencia de que “el roce hace el cariño” era comúnmente aceptada; incluso hoy en día, muchos matrimonios siguen vigentes sólo por cuestiones que poco o nada tienen que ver con los sentimientos que puedan existir entre los cónyuges, pero eso es harina de otro costal y merece una nueva serie de reflexiones.

Me hubiera gustado hablar también del miedo al compromiso que existe actualmente en nuestra sociedad, pero visto lo visto, será mejor que lo deje para otra ocasión y que vuelva a cerrar con la palabra “continuará”…


*****

Para romper un poco la trascendencia y seriedad que inevitablemente tiene la entrada de hoy, quiero dejar el vínculo a un “Contrato de matrimonio” que seguro que suscribirían muchos de los hombres que lean esta entrada.

*****

Buscando por estos internetes bases históricas del matrimonio, he ido a parar a una página en la que hay una serie de explicaciones sobre el origen de la palabras familia” y “matrimonio” que pueden ser o no ciertas, pero que, de todas formas, no tienen desperdicio (para leer el artículo completo clicar aquí). Dejo también el enlace a un artículo titulado “Evolución histórica del sistema matrimonial español” publicado en la página Noticias Jurídicas por si alguien desea profundizar más en el tema.

sábado, 31 de mayo de 2008

Una iniciativa muy interesante



Hace algunos días, por esas casualidades que tiene la vida, fui a parar al anuncio en “loquo”, una página que hasta entonces no conocía, de un grupo de Barcelona que tiene un nombre que, así de entrada, me produjo curiosidad: “Ter.Tu.Lianos.BCN”… Siempre me han gustado las tertulias, esas reuniones de no muchas personas en las que todos hablan y se habla de todo, en las que se dispone de tiempo y se pretende arreglar el mundo; me dan idea de paz, del disfrute reposado de la palabra y de la idea, algo que parecería “demodé” y que sin embargo, para Julià, Rudolph y Javier, los promotores de Ter.Tu.Lianos.BCN, entusiastas de la COMUNICACIÓN, con mayúsculas, era necesario recuperar.

Pero el nombre y la filosofía del grupo pasan por algo más que las tertulias. Ese “Tu.Lianos” remarcado, sugiere una apertura de miras dentro del grupo a aceptar ser liados por quien tenga ideas y ganas de desarrollarlas. Los que me conocéis sabéis de mi “cucu inquieto”, así es que no me podía quedar indiferente ante las perspectivas tan halagüeñas que el nombre, por sí solo, abría ante mí y me puse en contacto con ellos. Durante varios días intercambiamos mails en los que poco a poco me fui enterando del funcionamiento y la dinámica del grupo y el jueves pasado, por fin, asistí a mi primera tertulia.

La idea inicial de crear un grupo de estas características nació de la complicidad entre Julià y Rudolph, viejos amigos que han compartido más de una aventura. En un principio tuvo más de juego y de experimento que de idea real, en enero de este año empezaron poniendo un anuncio en “loquo” dando a conocer lo que habían pensado. Enseguida obtuvieron una respuesta que no podían ni llegar a imaginar, fueron muchas las personas que contactaron interesándose por la iniciativa y así nacieron las primeras tertulias. Uno de los primeros interesados fue Javier que se ofreció a colaborar en la programación de actividades y a crear un blog que sirviera como punto de referencia, proporcionando información para las personas interesadas en participar en las diferentes actividades así como un lugar donde exponer las diversas opiniones de todos ellos. A lo largo de estos meses han sido varias las iniciativas que se han llevado a cabo a parte de las tertulias que con una periodicidad semanal se celebran en el restaurante “L’embruix” de Barcelona, quien esté interesado en ver alguna de ellas, basta con que se dé un paseo por las páginas del blog. Actualmente el número de afiliados es de más de 150 personas y día a día sigue creciendo. Hay que señalar que el grupo funciona gracias al esfuerzo desinteresado de los organizadores que realizan sus funciones de manera altruista y sin ánimo de lucro.

¿Qué os puedo decir de mi primera tertulia? Pues que me lo pasé genial, que mis contertulios resultaron personas encantadoras, dialogantes y con grandes dosis de sentido del humor, y que el tema tratado, La comunicación entre hombre/mujer, dio para mucho, siendo abundantes y variadas las ideas que se pusieron sobre la mesa, dejándome la sensación de haber utilizado provechosamente las tres horas largas que pasé en su compañía. Si queréis saber algo más al respecto de esa tertulia, podéis entrar a leer los comentarios que escribí después de la misma y que Javier, amablemente, ha publicado en el blog del Grupo.

Para mañana, si el tiempo acompaña y las lluvias nos lo permiten, hay programado asistir a un vermut-concierto de Jazz en l’Auditori de Barcelona, con la Sitjazz Band (ver video), si dicha actividad se puede llevar a cabo, se publicará alguna reseña al respecto en el citado blog.

Como podéis imaginar, me siento con una niña con zapatos nuevos… Gracias Ter.Tu.Lianos

martes, 23 de octubre de 2007

Piensa mal y no te timarán…


Oigo el sonido de la entrada de un mensaje de teléfono móvil, de inmediato cojo el aparatito para ver que es lo que me quieren comunicar, el mensaje viene de un número normal que no está en mi agenda y dice:
“perdona no quiero que pienses mal de mi solo quiero que leas lo que te he escrito y luego decidas. Envia LEER al 7550 para leer tu msj cst 1,20E ii exc”
Miro con sorpresa el mensaje y lo releo una y otra vez, si la persona que se está intentando poner en contacto conmigo tiene tanto interés en que le perdone y no piense mal de ella, podría estirarse un poco más y llamar por teléfono o bien ser un poco más explicita…
A continuación decido marcar el número de teléfono, es el 678.86.48.91, para aclarar el asunto directamente charlando con ella, sale el buzón de voz, por ahí no nos podemos comunicar…
Así es que al final, presa por la intriga de quién es ese comunicante anónimo que quiere aclarar las cosas, decido mandar el mensaje solicitado. Pocos segundos después recibo la respuesta:
“Unos quieren el mundo, otros quieren el sol, pero yo solo quiero un hueco en tu corazón. Para abrir el ultimo msj envia ABRIR al 7550”
..o0(¡Juéeee, pero si tengo un amor secreto y yo con estos pelos! ¿Quién será? ¿Será una rosa, será un clavel?... Nada… llamando al 7550 lo sabré…)
¿Quién puede resistirse a enviar el segundo mensaje?
Evidentemente, a éste ya no contesta nadie, el amor secreto donde realmente quería hacer un hueco era en mi cuenta corriente… Ahora a esperar a que llegue la factura de teléfono de este mes a ver por cuando me sale la broma…

*********

Éste es un ejemplo real, pero hay muchos más, a este tipo de cosas se les conoce actualmente como Ingeniería Social (la manipulación de las personas para que realicen actos que no harían normalmente) y los nuevos medios de comunicación (teléfonos móviles y ordenadores) son los más utilizados. Sirven para obtener ingresos extras, como en este caso, menudo negocio tiene montado el listo que se lo ha inventado, para obtener claves de cuentas bancarias, direcciones de correo electrónico, etc.
Y no se puede denunciar, nadie te ha obligado a que realices la acción, es una decisión que tomas tú por tu cuenta y riesgo, ya somos mayorcitos...
Lo único que se puede hacer, desgraciadamente, es desconfiar y divulgarlo, para que esas actividades sean conocidas por el mayor número de usuarios. Antes de realizar cualquier otro acto, entrar en Internet y averiguar si eso que nos están diciendo le ha sucedido a alguien más, que seguramente será que sí, teniendo la precaución de constatar que las páginas consultadas sean seguras. Haces una búsqueda con Google (o tu buscador favorito) y en menos de un segundo te encuentras con el resultado, a partir de allí es cuando eliges que hacer.
Enviar correos a todos los contactos no es la solución si antes no se contrasta la información que se está enviando, todos estamos acostumbrados a recibir mensajes de esos “importantísimos” y “urgentísimos” que hacen referencia a supuestos virus, timos o mitos urbanos que no tienen ningún sentido y que andan circulando por la red desde hace años, no llenemos el correo de nuestros contactos con ese tipo de mensajes ni favorezcamos que los cazadores de direcciones de correo hagan su agosto.

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Disculpad la moralina, yo soy la primera ingenua que he caído en más de una ocasión en una de estas trampas, pero pienso que de vez en cuando deberíamos recordar que es lo que está sucediendo y cómo, personas sin escrúpulos, se aprovechan de nuestra buena fe.
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Buenooooo.... otro día más sin poder colgar la música, grrrrr!!!!

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Sigo escribiendo

El comentario que me regaló una de mis lectoras más fieles ayer, ha dado pie a una serie de reflexiones que son las que quiero transmitir hoy, en él me pedía que siguiera escribiendo y eso, precisamente, es lo que quiero hacer.

La pregunta que surgió espontáneamente a raíz de ese comentario es: ¿por qué escribo? Y las respuestas que se me han ocurrido son muchas…

* Escribo porque necesito comunicar lo que pienso y lo que siento y éste es un buen vehículo para ello. El otro día encontré, por casualidad, la frase de Oscar Wilde que ahora encabeza el blog, "No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo”, en ella se resume lo que pienso al respecto, no escribo para que nadie me lea (eso lo dije también en mi primera entrada), escribo, sobre todo, porque me gusta leerme a mí misma, aunque no me entienda, o, justamente, porque no me entiendo.

* Escribo porque me encanta encontrar los comentarios que me hacéis, los espero con ilusión, me alegráis el día con ellos y me dais motivos para seguir escribiendo.


* Escribo por placer, porque cuando me siento delante de la pantalla del ordenador, la mayoría de las veces, los dedos se mueven solos y las palabras van llenando la pantalla como si tuvieran vida propia. Es una sensación estupenda, el tiempo transcurre sin sentir, como cuando estamos en buena compañía.


* Escribo por terapia, porque al escribir me obligo a mí misma a poner orden a mis pensamientos. Aparece una idea, la desecho de momento porque no toca, reflejo la siguiente… y así, poco a poco, va surgiendo un texto que imagino coherente.


* Escribo como un reto, porque no sé escribir, porque siempre me ha costado expresarme, porque soy demasiado técnica en mis escritos… y quiero ponerle remedio a eso. Ni tengo habilidades para comunicarme, ni tengo imaginación para crear personajes, pero estoy segura que, con el tiempo, las iré adquiriendo.


* Escribo por diversión, porque no es sólo el texto… es buscar la imagen, es pensar en la música que lo va a acompañar (aunque no acabe de encontrar el lugar para alojarla que funcione correctamente, por cierto, a partir de hoy, voy a poner un doble enlace a la música, si hacéis clic en la imagen se abrirá el vinculo que lleva asociado), es pelearme con el formato que muchas veces falla…


*Escribo para aprender, porque soy un culo inquieto y tengo mucha curiosidad. Mejorar la apariencia del blog, mejorar los contenidos, mejorarme a mí misma son algunas de las cosas que poco a poco voy consiguiendo.


* Escribo por juego, porque las palabras tienen magia y, a veces, no es sólo lo que se dice, sino también lo que se calla o lo que se insinúa.


* Y, sobre todo, escribo porque estoy sola, porque vivimos en un mundo de soledad y escribir me hace sentir acompañada.



Por todas estas razones, y las que se me olvidan, quiero daros las gracias.

Gracias por leerme.

Gracias por soportarme.

Gracias por comentarme.

Gracias por darme ideas.

Gracias por ayudarme.

Gracias por acompañarme.

Gracias por enseñarme.


GRACIAS POR HACERME UN POCO MÁS FELIZ...
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sábado, 8 de septiembre de 2007

En el principio del Mundo


Empiezo hoy una serie de escritos dedicados a las últimas vacaciones. Este año debía de haber tenido pocos días de asueto, mi situación económica no me permite grandes dispendios y lo único que tenía previsto, en un principio, era ir a pasar unos días con mi amiga Elena en su casa del País Vasco. Por el camino se cruzó Manoli, una conocida de hace ya bastante tiempo con la que no habíamos coincidido demasiado hasta entonces aunque tenemos amistades comunes. Un día, por casualidad, empezamos a hablar durante varias horas y ése fue el principio de una amistad que cada día se va consolidando más.

Mi amiga tiene muchos problemas y un negocio en Ríopar, el lugar donde nace el río Mundo. Conocí esa zona hace algunos años en unas vacaciones familiares y el lugar me encantó, hablando con mi amiga de todo ello, me invitó a que fuera a pasar unos días a su casa con mi hija. La idea de entrada me encantó, podrían ser unos estupendos días de relax para compartir con mi hija y mi amiga. A medida que íbamos haciendo planes para esos días la situación se complicó.

Manoli había pensado promocionar su negocio en una feria agro-turística que se celebraba en un pueblo próximo a su lugar de residencia, era la primera vez que participaba en un evento de esas características y estaba nerviosa por ello. Le comenté que en varias oportunidades había montado mi propio stand en alguna feria y que podría echarle una mano si necesitaba ayuda, ella se mostró encantada, podría tener compañía durante esos días y, al mismo tiempo, la posibilidad de incrementar un poco más nuestra amistad con la convivencia. La decisión estaba tomada, primero iría yo a colaborar con todo lo relacionado con la feria y luego vendría mi hija a pasar unos días. La feria fue todo un éxito, el stand nos quedo muy “profesional”, incluso salió en un periódico de la comarca una foto del mismo, durante los días que duró la feria se hicieron varios contactos personales e institucionales que, con el tiempo, veremos que repercusión tienen para mi amiga.

Mientras estábamos liadas con todo esto, un nuevo asunto vino a complicar un poco más las cosas. La persona que ayudaba a Manoli en su negocio quiso aprovechar el mes y hacer su agosto particular, Manoli estaba desesperada ante el chantaje que le planteaban. No estaba dispuesta a ceder a él pero por otro lado tampoco podía afrontar todo el trabajo derivado como consecuencia de quedarse sola. Cuando me comentaba la situación volví a ofrecerle mi colaboración, disponía de tiempo y de pocos planes, ¿por qué no intentar salirnos juntas del embrollo?... Y en eso estamos.

Pospuse mi viaje al País Vasco para otra ocasión y organice mi trabajo para poder disponer del tiempo suficiente para pasar unos días en el principio del Mundo.



miércoles, 25 de julio de 2007

Bienvidos a la Edad Media

23.07.07-10.54 h. El desplome de un cable de alta tensión causa una serie de averías en varias subestaciones de la red eléctrica barcelonesa, siendo las de Urgell y Maragall las más afectadas (ésta última sufre un incendio que la deja totalmente destruida). El número de abonados afectados es de más de 350.000.

A últimas horas de la noche son todavía 110.000 los abonados que permanecen sin luz.

En la madrugada del día 24 se reparan los desperfectos sufridos en la subestación de Urgell, restableciéndose el suministro a unos 30.000 abonados, quedando todavía unos 80.000 abonados sin suministro, los pertenecientes a la subestación de Maragall; se desconoce cuando se podrá restablecer el mismo, se habla, incluso que podrían pasar días antes de la normalización de la situación.

Al finalizar el martes 24, todavía permanecen sin suministro unos 10.000 abonados que espontáneamente organizan una cacerolada para protestar por el corte de suministro y por las escasas noticias que reciben respecto a la solución definitiva del problema. Al mediodía el Conseller d’Economia de la Generalitat, había asegurado que la situación se habría restablecido totalmente antes del anochecer, cosa que no se ha producido. Para mayor escarnio de los afectados, la Sagrada Familia, situada en uno de los puntos donde la situación es más grave, se ilumina con todo su esplendor…

A lo largo de esta noche se ha llevado a cabo la apertura de una zanja de más de un kilómetro a lo largo de la calle Lepant para asegurar el suministro provisional a los vecinos de la zona. Se espera que a lo largo del día de hoy la situación se normalice aunque los aumentos de consumo en horas punta podrían dar lugar a cortes puntuales en algunas zonas.

Hasta aquí la exposición de los hechos. A continuación las reflexiones surgidas al hilo:

Antes de nada, una pequeña aclaración, las noticias hacen referencia a abonados, no a personas… eso significa que en un principio, cuando se produjo la avería, fueron aproximadamente 1.000.000 de ciudadanos los que resultaron afectados. La primera noche a oscuras afectó a más de 400.000… Son demasiadas personas para que no se hayan puesto en funcionamiento mecanismos para solucionar el problema mucho antes.

Parece mentira que una ciudad como Barcelona, que se considera a si misma una ciudad puntera de la modernidad, no tenga una previsión de emergencias para cuando pudiera producirse una situación de estas características. Averías pueden producirse en cualquier momento, los responsables tienen que ser conocedores de ello... ¿cómo es posible que no se hayan habilitado medidas para que las consecuencias de ellas tengan el menor impacto posible?

¿No es más razonable invertir en unas infraestructuras que permitan disponer de una reserva de suministros y una flexibilización en la distribución de los mismos en momentos puntuales antes que hacer frente a todas las pérdidas derivadas de situaciones como las que se han vivido estos días?
Nos hemos convertido en seres consumistas que no podemos prescindir de una serie de aparatos para llevar a cabo cualquier actividad, durante muchas horas hemos permanecido a oscuras, pero también en silencio, los teléfonos móviles descargados, los fijos inalámbricos no operativos, los equipos de sonido mudos; desinformados, sin poder saber lo que ocurre en el mundo a través de la radio, la televisión o Internet; sin poder tomar alimentos calientes o una ducha con agua templada, sin poder lavar y planchar la ropa… Como me decía un amigo ayer… “bienvenida a la Edad Media”.

De todo este desastre, lo único que se salva es la actitud de los ciudadanos que han sabido reaccionar estoicamente a la adversidad, sin producir altercados, llevando con serenidad los problemas derivados del no funcionamiento de los semáforos, aceptando pacientemente las pérdidas derivadas de los negocios cerrados a la fuerza, de los alimentos podridos en las neveras, de la falta de servicios…

Mientras estoy escribiendo este texto he contabilizado tres apagones sucesivos, en menos de una hora… tengo luz… a ratos, y sigo sin tener normalidad. Por más que quiera, hoy me resulta imposible amar a mi ciudad, la dosis de cabreo es demasiado grande para que haya lugar para otro sentimiento que no sea la rabia y el odio.

Tengo que apagar el ordenador, hace ya bastante rato que se ha cortado el suministro de energía y la batería está a punto de agotarse, no sé cuando podré colgar este escrito en el blog… En contra de lo que parecía la situación no está todavía resuelta…

jueves, 12 de julio de 2007

R.I.P.


Estoy de duelo.

Él, que me ha acompañado a todas partes durante cuatro largos años, que ha vivido conmigo tantos instantes, que ha escuchado mis penas y mis alegrías durante todo este tiempo, se ha ido, ya nunca más podré contar con su presencia a mi lado, nunca más mis manos podrán tocarle ni mis ojos verle.

Se lleva con él todas las confidencias que le he prestado, ha sido un fiel camarada que ha sabido mantener a buen resguardo mis secretos más íntimos. Ha acompañado mi soledad y me ha ayudado a reflexionar cuando tenía dudas. Con él he aprendido infinidad de cosas…

Otro vendrá o ocupar ese espacio, pero siempre quedará el recuerdo de éste…



…mi primer ordenador portátil.

sábado, 16 de junio de 2007

En ocasiones los pollos enseñan a las gallinas


Esta mañana estaba tranquilamente sentada en mi despacho repasando unos documentos de la semana cuando de repente se ha abierto la puerta y ha aparecido un personaje de comic en el umbral, llevaba el cabello recogido en una especie de moño-coleta del que se escapaban dos mechones puntiagudos como dos rayos por el lado derecho de la frente, una camiseta azul marino con dibujos orientales en vivos colores y un pantalón pirata-bombacho (imposible de clasificar con certeza) también azul marino y, por supuesto, como siempre que se pasea por la casa, iba descalza. Venía con los ojos brillantes y en su rostro se reflejaba una hermosa sonrisa que se ha convertido de repente en un bostezo que más bien parecía el hipoaullido-huracanado de Pepe Pótamo ante el que no he podido reprimir una sonara carcajada y que me ha costado recibir un inevitable collejón… Este personaje es mi hija…

…Y me han entrado ganas de escribir sobre ella y sobre la relación tan especial que mantenemos. Resulta que además de ser adolescente (enfermedad que se cura con el tiempo), me ha salido friki y mangaka (cosas que no sé si tienen cura) y se pasea por el mundo con un look visual, sus correctores dentales y un comic manga siempre bajo el brazo o entre las manos. Exige alimentarse casi exclusivamente de comida oriental, así es que he tenido que aprender a preparar sushi, fideos ramen y woks de verduras, que engulle, por descontado, con palillos y salsa de soja.

A lo largo de lo que a mí me parece su corta vida (ella empieza a decir que se hace vieja y yo, por supuesto, soy una abuela) me he planteado en numerosas ocasiones si he sido una buena madre y si es feliz… Muchas veces pienso que no he sido para nada una madre convencional y ella me lo ha transmitido en múltiples oportunidades; “no te pareces a las madres de mis amigas”, me dice, y, ojalá no me equivoque, percibo un puntito de orgullo en el tono de su voz que me satisface.

Como hija de padres divorciados ha crecido en unas condiciones un poco especiales. Hoy en día no llama la atención eso, son demasiados los hijos de padres separados que pululan por el mundo, pero imagino que todos los padres que estamos en esa situación nos sentimos un poco culpables de no haberles sabido dar ese tópico de “la familia feliz y contenta” (nombre de un plato chino, por cierto)… Repasando las circunstancias anteriores y posteriores a la ruptura de la pareja, pienso que, a pesar del trato exquisito que siempre mantuvimos mi ex–pariente y yo, ella siempre había percibido que las cosas no eran como parecían y que había un mar de fondo que no se le escapaba. Así es que cuando se produjo la ruptura no creo que le generará un sufrimiento traumatizante; si me baso en sus resultados escolares, pienso que fue, incluso, al contrario, porque inmediatamente después se produjo una mejora evidente en los mismos. Por supuesto que, en múltiples ocasiones, intentó llevar a cabo maniobras encaminadas al acercamiento entre su padre y yo, maniobras que acabaron el día en que me senté a charlar con ella y le dije que era imposible que ese hecho se produjera porque ninguno de los dos estábamos por la labor.

Porque si hay algo que tengo con mi hija con conversaciones interesantes, no tantas como yo desearía, al contrario… se producen siempre cuando ella está predispuesta a tenerlas, que es en contadas ocasiones, pero cuando se dan es como si habláramos un idioma comprensible para las dos que nos aproxima. Esta mañana ha sido una de las veces, en unos minutos me ha dado cuenta de sus preocupaciones estudiantiles y de la angustia de los malos resultados (previsibles porque todavía no los conocemos con certeza) que, como consecuencia de diversas circunstancias, se han producido este año.

Por otro lado, tengo que reconocer, que me duele en demasía que sea tan arisca, en ocasiones algo semejante a un cardo borriquero, y que no me deje aproximarme físicamente a ella, encuentro a faltar los achuchones y arrumacos que compartíamos cuando era pequeña y que hace tiempo que no se dan, y menos en presencia de terceros, si alguna vez se me ocurre alargar la mano para darle una pequeña caricia me salta con el inevitable “ay, mamá, déjame en paz”… que me deja rota el alma. Otras veces, en cambio, es ella la que viene a mí y me reclama que le coja de la mano o la estruje, sin exceso, eso sí, entre mis brazos… eso me compensa de todo lo demás.

Conclusión: no estoy de acuerdo con eso del cría cuervos… en mi caso ha sido la experiencia más enriquecedora de mi vida y han sido muchas las ocasiones en las que he aprendido de y con ella. Me viene a la mente aquella frase que me dice muchas veces mi madre… “en ocasiones los pollos enseñan a las gallinas”…

Como música para acompañar había pensado poner una de las muchas canciones japonesas que escucha mi tierno retoño… pero después de darle un par de vueltas, he decidido hacer una doble entrega y colocar, además, la canción de cuna que tantas veces le canté.
P.D. Joer, joer, joer... la página de internet que utilizaba para colocar la música en el blog ha desaparecido del mapa... Je suis désolé... ¿habrá alguien que me puede dar un "coup de main"?

viernes, 8 de junio de 2007

Arreglada pero informal


Este fin de semana tengo un evento social “importante”, un evento programado con la suficiente antelación y en el que participan suficientes personas de mi entorno como para que se haya generado una gran expectación. Llevo dos meses oyendo hablar de lo mismo entre algunos de mis allegados; tanto es así, que a menos de 48 horas de que se inicie estoy deseando que ya se acabe. Recuerdo cuando se preparaban las Olimpiadas en mi ciudad, parecía que todo giraba en torno a eso y que era imposible imaginarse nada que fuera posterior, era como si el mundo se acabará en aquel momento, como si nada más tuviera importancia. La misma sensación tengo con respecto al evento que estoy comentando, parece como si el mundo que compartimos todas las personas que participamos en él se acabara en ese momento. Evidentemente no será así, una vez haya sucedido se hablará durante tiempo de lo que aconteció y de las consecuencias derivadas de todo ello, pero eso será otra historia…

No sé porque siempre que sucede una cosa de este estilo me pasa lo mismo, creo que soy una persona bastante sociable y cuando me proponen participar en una reunión de este tipo me siento contenta porque pienso en todo lo bueno que voy a poder extraer de esa experiencia, la emoción de volver a reunirnos con personas lejanas a las que tenemos pocas oportunidades de ver, la diversión derivada de las paridas que suelte cada uno mientras estemos juntos… ese tipo de sensaciones que se quedan gravadas como fotografías imperecederas.

Sin embargo, a medida que pasa el tiempo y se aproxima la fecha señalada se me van quitando las ganas; son demasiadas las expectativas, los dimes y diretes, los malos rollos que se van vislumbrando por el camino, para que me sienta un poco agotada y me dé una pereza enorme continuar con los preparativos.

Sea el tipo de evento del que se trate, ya sea una celebración o reunión familiar, profesional o entre amigos, existen demasiadas implicaciones emocionales entre los participantes, para bien o para mal… en unos casos son afectos y en otros son rencores sin resolver… y de esta manera se van creando “bandos” o “clanes”, no sé como nombrarlo, entre las personas más afines. Muchas personas van moviendo sus fichas para conseguir la mejor posición: para ser los más guapos, los más interesantes, los mejor relacionados… Se establecen alianzas y pactos para ocupar el mejor lugar y dejar en evidencia a los adversarios.

Yo estas cuestiones me las suelo tomar con bastante calma, no me gusta planificar en exceso lo que va a suceder, entre otras razones, porque la vida me ha enseñado que las cosas son siempre como tienen que ser, no como hemos previsto que sean. Así pues, en el caso que nos ocupa, no he generado demasiadas expectativas al respecto. Por supuesto que deseo “triunfar” en el evento como cualquier hijo de vecino, pero sin obsesionarme en cuál es el posible triunfo que quiero conseguir, tal vez porque me conformo con estar entre las personas que quiero y con pasarlo bien todos juntos.

En este orden de cosas, no ha sido hasta esta misma semana que me he planteado en serio que me iba a poner para la ocasión. En mi mente me había formado una idea aproximada de lo “divina” que quería estar, pero no me había preocupado en salir a recorrer tiendas con el objetivo de pescar lo más deslumbrante que pudiera ponerme encima. Después de haber dedicado unas cuantas horas a probarme modelitos, llegaba el momento de tomar una decisión… y entonces es cuando se me hizo más patente la angustia con la que estaba viviendo las vísperas del acontecimiento, no me quedaba más remedio que sentarme a reflexionar…

¿Qué es lo que quería… un conjunto que valiese una fortuna para dejar con la boca abierta a todo el mundo y que representará un gasto excesivo para mi maltrecha economía… o prefería dejarme de tonterías y pasar de los comentarios que mi atuendo pudiera suscitar, llevando algo más asequible para mi bolsillo, con lo que me sintiera cómoda y que se ajustará a mi personalidad, algo que no tuviera que exhibir como si me hubiera tragado el palo de la escoba?

Evidentemente opté por la segunda opción y es que, a estas alturas, me importa un rábano lo que digan o dejen de decir los demás. Me niego a ir decorada como un árbol de navidad para resultar llamativa porque creo que lo que resulta más impactante de una persona es su manera de comportarse; si por ir con un atuendo determinado voy a estar incomoda y más pendiente de si me hacen daño los zapatos o si el escote se mueve de su sitio, voy a perderme de disfrutar de todo lo que pueda compartir con las personas que aprecio, más me vale que me quede en casa.

Vamos, que me parece que iré a la fiesta arreglada pero informal… es decir, con chándal y con tacones, jejeje…

martes, 29 de mayo de 2007

La otra cara de la moneda

Sigo con lo mismo, es el tema del día y es inevitable continuar dándole vueltas. Al final he conseguido verlo desde otro punto de vista… Han sido muchas horas de reflexión para haber podido llegar a ello.

Ahora la tristeza ha dejado paso al optimismo, es lo bueno de ser positivo, que tarde o temprano ves lo bueno de cualquier acontecimiento. Es un halago que haya personas que te digan que eres importante para ellas y que les gustas, la autoestima sube como la espuma, pero eso no es suficiente. Hay que ser consecuente con lo que uno cree y yo sigo creyendo en el AMOR, seguiré, pues, siendo una enamorada del amor aunque no llegue a encontrarlo nunca. Mientras seguiré viviendo y, por supuesto, seguiré sonriendo.

Los sentimientos son muy importantes pero la física y la química también lo son, encontrar el equilibrio entre ambos es el ideal y es lo que resulta más difícil de conseguir, y si alguna de las dos cosas no se da es imposible forzar nada.

Ahora me viene a la memoria aquella frase de Woody Allen: “el sexo sin amor es una experiencia vacía, pero como experiencia vacía es una de las mejores”... Es una frase muy cierta y válida siempre y cuando no se dañe a nadie…

Sigo creyendo también en la AMISTAD.


P.D. Para escribir esto he puesto “senze fine” el Para Elisa de Beetthoven interpretado por Brigitte Engerer… era lo que procedía… como todavía soy demasiado novata no sé como poner aquí esta música y voy a colocar la que he encontrado en la red. Prometo que cuando me aclare un poco más se podrá escuchar la versión auténtica.

lunes, 28 de mayo de 2007

Lo que quiero no me lo dan y lo que me dan no lo quiero

Mañana de domingo, sol y calor. Un hombre y una mujer en la acera, junto a un corcel de metal se preparan para salir en busca de la libertad, en busca del viento y del mar. La “chupa” de cuero, el casco integral y los guantes les transforman en jinetes negros, de apariencia casi extraterrestre. Acaban los preparativos y ambos cabalgan, los cuerpos se acoplan, el corcel ruge y empieza a galopar, las palabras callan y cada uno se concentra en sus propios pensamientos. Él se siente nervioso y esperanzado, ha decidido aprovechar el día para decirle a ella que quiere iniciar una relación “especial” y piensa en cuál será el mejor momento para llevarlo a cabo. Ella también está nerviosa porque sabe lo que va a pasar y quisiera que no llegara ese momento, que las cosas así ya están bien…

La luz de un semáforo les corta el paso, él se gira levemente hacía ella, coloca con suavidad la mano sobre su rodilla y realiza una ligera presión mientras le pregunta con ternura: “¿vas bien?”. Ella mueve ligeramente la cabeza en un movimiento afirmativo porque un nudo en la garganta le impide articular ni una palabra, al tiempo que siente que en sus ojos se acumulan las lágrimas y empiezan a descender mansamente, la visera del casco impide que nadie se percate de su lento avance.


Una vez más la historia se repite…

Éste es mi cruel destino...
De vez en cuando voy teniendo posibilidades de ir cambiando mi vida y, sin embargo, ninguna de esas ofertas acaba de satisfacerme. Siempre quiero algo diferente.

Cuando soy consciente de lo que me sucede no puedo alejar de mi interior la tristeza. Quizás sí que tenía razón quien hace algún tiempo me dijo que siempre me fijo en lo que no me interesa, que me seduce la perversión y no sé valorar la bondad de lo que tengo al alcance de la mano.


domingo, 11 de febrero de 2007

Este fin de semana he ligado

Para una mujer ligar no es difícil, lo difícil es encontrar un ligue que merezca la pena. El del sábado daba el tipo: 1,90 m. de altura, unos 90 kg. de peso, más o menos de mi edad, una bonita sonrisa, ojos oscuros con un aire de tristeza, bien vestido, educado y agradable. Consiguió hacerme reír... lo tenía todo a su favor… hasta que llegamos a la cama.

Me pregunto qué les pasa a los hombres de más de 40, les oyes hablar y parece que todos tienen superados cualquier tipo de tabú respecto al sexo, se consideran morbosos y atrevidos, llenos de fantasías… Sin embargo la realidad es muy distinta, son machistas y falócratas, egoístas que buscan su placer personal y que esperan que la mujer sea un objeto que les dé ese placer. El sexo para ellos se reduce a follar y a que se la chupen. Muchos arrastran problemas sexuales como puede ser impotencia, anorgasmía o eyaculación precoz.

Tal vez pueda parecer que estoy exagerando y que mis comentarios son una generalización o un resentimiento de mujer mal ‘follá’. Es posible que sea así, sólo puedo hablar por mi experiencia personal y eso es lo que suelo encontrarme. Llevo varios años separada, durante este tiempo he conocido a varios hombres, me gusta el sexo, pero no me voy a la cama en la primera oportunidad que se me presenta, soy muy selectiva y para llegar a algo es preciso que la persona me interese en más de un aspecto, que tenga una buena cultura, que sepa dialogar y expresar sus ideas, que tenga esa ‘chispa’ que te hace reír… No siempre se dan estas circunstancias, así es que la mayoría de las veces no llego a nada, pero casi siempre que he traspasado ese umbral me encuentro con problemas similares.

Hasta aquí la exposición de los hechos, ahora vienen mis reflexiones al respecto:

Los hombres ‘maduros’ no han sabido aceptar el cambio de la revolución sexual de la mujer, algunos sólo lo han hecho de boquilla, pero sus condicionantes culturales no les permiten llevarlo a la práctica.
Tampoco aceptan que el cuerpo de la mujer está preparado para el sexo de otra manera que el suyo, que el ritmo es diferente y que se necesita más tiempo para llegar al clímax pero con unos resultados muy satisfactorios.
La divulgación del sexo que se hace en todos los medios de comunicación hace que se creen expectativas falsas, las fantasías sexuales son una cosa y pretender llevarlas a cabo en muchos casos es algo muy diferente.
La mente es el principal órgano sexual de las personas, y esa misma mente que hace que existan muchos estímulos para la excitación y el deseo, también está condicionada por las prisas, el estrés y las angustias en las que estamos inmersos cotidianamente.
Muchas personas canalizan sus necesidades sexuales mediante prácticas de autosatisfacción, el amor en solitario puede hacer que el organismo responda de diferente manera porque nadie como cada uno conoce su propio cuerpo y los lugares que le proporcionan más placer, así como su manipulación más excitante.

En fin, Serafín… que puedo analizar la situación, intentar evitar sentirme frustrada por esta nueva decepción sexual, pero… el resultado es el mismo…

Este fin de semana he ligado… pero ná de ná